CORREDORES BIOGEOGRÁFICOS

CORREDORES BIOGEOGRÁFICOS

Un corredor biogeográfico es un espacio geográfico determinado que establece regiones con diversos grados de conservación y categorías de manejo. En estas zonas se define el grado de uso sostenible de los recursos naturales, con el objeto de promover el desarrollo económico y social para mantener y lograr una continuidad ambiental y paisajística que permita la traslación e interconexión de la vida silvestre para evitar la fragmentación de hábitat y aislamiento de las poblaciones animales.

Corredor Biogeográfico del Caldén

El Corredor Biogeográfico del Caldén abarca unas 665.000 hectáreas distribuidas en al suroeste de la provincia de Córdoba. Los bosques de este árbol endémico argentino subsisten en distintos estados y constituyen la formación boscosa más austral del Dominio chaqueño.

En el año 2003 se firmó el primer acuerdo conservacionista que da el primer paso para la creación de la Reserva Forestal Natural Ralicó en el caldenal cordobés. La misma está en una propiedad de 15.000 hectáreas con 11.500 has de Caldén de las cuales alrededor de 6.000 hectáreas tienen un régimen de intangibilidad y las otras 5.500 has de uso regulado.

Corredor Biogeográfico del Chaco Árido

Este corredor abarca aproximadamente 1.000.000 hectáreas en el sector oeste de la provincia de Córdoba. La mayor parte de este territorio se encuentra ubicado en el llamado Chaco Árido.

El objetivo principal de este corredor es asegurar la conexión entre los diferentes parches de bosques que aún persisten en este territorio, de gran relevancia para la supervivencia de especies de la flora y la fauna. Para ello resulta de especial interés favorecer la conexión entre la Reserva Forestal Chancaní, la Reserva de Salinas Grandes y el Refugio de Vida Silvestre Monte de las Barrancas.