PROGRAMA DE RESTAURACIÓN DEL DORADO

PROGRAMA DE RESTAURACIÓN DEL DORADO

Programa de Restauración del dorado (salminus brasiliensis) en el Sistema Hídrico del Río Tercero

El objetivo general del Programa, es restablecer las poblaciones de dorados en el Sistema Hídrico del río Tercero. El dorado es una especie de alta importancia ecológica y económica, a nivel nacional e internacional. Hoy en la mayoría de los ambientes en los que el dorado habita, el impacto humano ha hecho mermar fuertemente sus poblaciones, llevando en muchos casos a la desaparición de ésta y otras especies asociadas.

A mediano y largo plazo y si se realiza un manejo inteligente de las futuras poblaciones de esta especie, se puede llevar adelante un Programa de Uso Sustentable, que permita el desarrollo de pequeñas economías a nivel local y regional.

Metodología de Trabajo: La restauración de las poblaciones de dorados S. brasiliensis en el Sistema Hídrico del río Tercero, se lleva a cabo en una serie de etapas que se han denominado “participativas”, ya que los diferentes sectores sociales, gubernamentales y no gubernamentales que están relacionados con el Sistema Hídrico podrán formar parte de los equipos de trabajo que se conformen, como observadores o participantes activos.

Luego, vendrá la socialización del proyecto; la adquisición de los ejemplares y la siembra de los alevinos; selección de los sitios de siembra y seguimiento de los ejemplares.

En función de los resultados de la implementación de las etapas anteriores, las actividades a desarrollar serán las siguientes: Diseño de la estrategia de siembra para los años venideros; formulación e implementación del Proyecto de Modelo de Hábitat para el dorado;  implementación de un Sistema de Control y de un Sistema de Socialización del Proyecto a nivel de las diferentes organizaciones gubernamentales y ONG presentes en las diferentes comunas y municipios.

Por último, se evaluará la posibilidad de implementar un Programa de Uso Sustentable, que permita el desarrollo de pequeñas economías a nivel local y regional. Ello, a través por ejemplo, del turismo relacionado con la pesca con mosca y la devolución de los ejemplares capturados.

El Dorado

Los  relevamientos efectuados por Haro, Bistoni y Gutiérrez en el trabajo Ictiofauna del Río Tercero, Córdoba (1996), permitieron reconocer 29 especies de peces para este río.

Entre las especies encontradas se destaca la presencia del dorado salminus brasiliensis.

El trabajo concluye que la mayoría (96%) de las especies relevadas a lo largo del río pertenecen a la fauna paranaense. Algo similar ocurre con el río Cuarto, lo que se justifica por ser ambos ríos, los precursores del Carcarañá, tributario del Paraná en el litoral argentino.

De acuerdo a los citados autores, el dorado aparece como el único depredador de aguas abiertas. En épocas de gran caudal hídrico, se encuentran ejemplares de 30-40 cm. De longitud estándar. Éstos remontan el río por lo menos hasta la localidad de Villa María, donde suelen ser capturados por pescadores con redes ubicadas en  las proximidades del dique local.

No se han encontrado publicaciones relacionadas con la biología del dorado que habita las aguas del Sistema Hídrico del río Tercero. Sin embargo, se conocen muchos trabajos realizados por destacados investigadores argentinos sobre diversos aspectos de la biología y la conducta de los dorados que desarrollan su vida en los Sistemas Hídricos de los ríos Paraná y de La Plata.

Perteneciente al orden Characiformes, familia Characidae, el dorado es un pez de cuerpo robusto y de gran tamaño (una hembra puede alcanzar hasta 100 cm de longitud), definido por Ringuelet et al. (1967) como un nadador veloz propio de aguas libres y profundas.

Es un predador de hábitos migratorios que realiza “migraciones reproductivas” y “migraciones tróficas”.

Reproducción

En la mayoría de los ríos que habita S. brasiliensis, la “migración reproductiva” (aguas arriba) se inicia a partir del mes de Octubre, momento que coincide con el inicio temprano de las crecientes anuales, y se prolonga hasta diciembre.

El inicio de la creciente constituye el gatillo sincronizador del desove, y el pico de crecida es uno de los gatillos finalizadores del período reproductivo (Vazzoler et al., 1997).

El aumento del caudal producido por las precipitaciones, es un factor clave en la reproducción de estos peces, ya que no se reproducen con un río en bajante.

Durante este período los peces se alimentan poco (Godoy, 1975).

En el caso de un río de caudal regulado como el río Tercero, es muy importante que las autoridades que gestionan el citado caudal, mantengan los niveles de ascensos y descensos del caudal respetando las necesidades ecológicas del sistema.

Una vez alcanzadas las áreas de reproducción, generalmente al término de las crecidas, se produce el desove (fecundación externa), en sitios torrentosos del río. Luego, el dorado desciende en un recorrido más divagante y lento durante el cual se alimenta (“migración trófica”), recuperando las energías gastadas en el proceso anterior (Alabarcez et al., 2005).

La alimentación se realiza en pleno río, aunque también pueden sustentarse en aguas lénticas del valle de inundación (condicionado esto al nivel de las aguas), retornando al cauce principal al comenzar el período de bajante.

Los huevos fecundados aguas arriba, se desplazan libremente en la columna de agua (no son adherentes) y son arrastrados hasta la llanura aluvial inundada por desborde del río, en donde se depositan y eclosionan a las 20-24 horas.

Allí, larvas y juveniles, encuentran refugio y alimento (Godoy, 1975).

Permanecen en estos lugares hasta alcanzar el tamaño adecuado (uno o dos años), y regresan a las aguas lóticas, dependiendo de los contactos generados por las crecientes, para integrarse al resto de las poblaciones de peces migratorios del río (Bonetto et al., 1982).

Alimentación

La alimentación de S. brasiliensis varía de acuerdo a la ontogenia. En las primeras fases de la vida larval es un pez planctófago (fito y zooplancton) y luego planctófago-larvófago (insecta).

De juvenil pasa a ser insectívoro, y a partir de los 21 cm. de longitud pasa a ser ictiófago el resto de su vida. El adulto depreda preferentemente sobre el sábalo (prochilodus lineatus), aunque también consume mojarras (astyanax spp, bryconamericus iheringi), mojarritas (cheirodon interruptus), orilleros (jenynsia multidentata) y bagres como pimelodus albicans.

Se alimenta casi exclusivamente de peces de aguas libres, ingiriendo sólo al bagre blanco o moncholo como representante de formas que frecuentan fondos (Bistoni et al., 1996).

Estudios sobre ritmos de actividad del dorado, sugieren que es un pez que detecta a sus presas visualmente, alimentándose principalmente durante el día, lo cual denota la importancia que tendría el grado de transparencia del agua, en el éxito de alimentación.

Serán muy importantes los trabajos de investigación que se desarrollen en el futuro, relacionados con el comportamiento migratorio de los dorados en el Sistema Hídrico del río Tercero, teniendo en cuenta las dificultades que significan la presencia de diques u otros tipos de intervenciones humanas sobre la estructura del cauce del río.

Cuenca del río Tercero

Se trata de una cuenca hidrográfica de unos 472 km2. Con un módulo de 27,6 m3/s. Es uno de los ríos más caudalosos de la provincia. Desde el embalse Río Tercero, el colector se designa con el mismo nombre.

Los principales cursos que aportan al sistema, son los ríos Santa Rosa, Amboy, Grande, Quillinzo y de la Cruz, que vierten sus aguas en el embalse del río Tercero.

Desde el Embalse Piedras Moras, contiguo a este último, el río Tercero inicia su recorrido dirigiéndose hacia el Este con un cauce irregular y una pendiente máxima del 5%.

En la llanura oriental, su unión con el río Saladillo forma el río Carcarañá, que ya en territorio santafesino desemboca en el río Coronda, que es un tributario del río Paraná.

Actualmente se encuentra regulado por una cadena de reservorios artificiales, siendo el último, el correspondiente al embalse Piedras Moras.
Se tiene por un lado, el Complejo Río Grande, conformado por el embalse Cerro Pelado y el embalse Arroyo Corto. Un segundo sistema es el llamado Río Tercero, conformado por los embalse: N°1 Río Tercero, N°2 Ing. Cassaffousth, N°3 Ing. Benjamín Reolín y N°4 Piedras Moras.

Respecto a los caudales del río Tercero, en el caso del Embalse Piedras Moras, los caudales erogados deben satisfacer los siguientes usos: caudal ecológico: 4,0 m3/s; agua potables: 2,0 m3/s. Incluye sistema de acueductos y riego: 0,5 m3/s.

Es importante destacar que a lo largo del río se encuentran infinidad de lagunas y bañados importantes, con suficiente vegetación, fitoplancton e insectos acuáticos, además de peces, que pueden servir de excelentes sitios para desove y recría de esta especie.

El río Carcarañá, por su parte, luego de recorrer una porción del Este provincial, cruza la provincia de Santa Fe desembocando en un brazo del río Paraná, el riacho Coronda, aguas arriba de la ciudad de Rosario. Sobre el Carcarañá debido a tres diques construidos y localizados en Lucio V. López, Carcarañá y en Andino, se dificultó el paso de varias especies desde el Paraná hacia aguas arriba, disminuyendo la abundancia en sus poblaciones.

Antecedentes

Por su conexión con el río Paraná el 96% de la ictiofauna del río Tercero es de origen paranaense. El dorado es la especie más emblemática, que por impacto de acciones humanas como construcciones de diques, contaminación y sobrepesca ha visto disminuir sus poblaciones de manera dramática llevando a la especie al borde de la extinción en este Sistema Hídrico.

El río Tercero siempre tuvo dorados, en importantes stocks adaptados a sus particulares condiciones, que además se reprodujeron satisfactoriamente en el mismo curso y adquirieron un considerable tamaño. De acuerdo a los trabajos del Dr. Gustavo Haro y la Dra. María de los A. Bistoni relacionados con la ictiofauna del río Tercero, incluidos en el libro Biodiversidad de la Provincia de Córdoba (1996), se capturaron ejemplares de dorados en el río Tercero a la altura de Ballesteros y también en el río Saladillo, cerca del nacimiento del río Carcarañá.